Uno es multitud: Casarse Con la Idea de Negocio
En una oportunidad platicaba con
un amigo el cual emprendió un negocio de ventas de hamburguesas; como toda
persona con visión y que empieza un negocio desde cero, él lo inició frente al
garaje de su casa, rumbo al éxito. Le pregunté ¿porque le iba tan bien y porque
tanta gente se aglomeraba para comprar su producto?, me dijo: “el secreto es
que yo las hago como si fueran para mí mismo”. De hecho, con el tiempo el
negocio se expandió a centros comerciales y otra ciudad como una red exitosa.
Creo que allí escondido está una
clave para triunfar, el casarse con la idea y disfrutar la realización del
proyecto con sus bemoles y sostenidos hará internalizar y ponerle la pasión, que
como el combustible mantendrá la llama siempre encendida. Atender a las personas como nos
gustaría que nos atiendan es empatía en acción, es reciclar las malas
experiencias como cliente y darles un vuelco para bien del negocio que estas
emprendiendo o que ya has comenzado; tanto clientes internos como externos
deben sentirse como en casa, debido a que sus requerimientos y gustos han sido
cubiertos por una buena actitud de servicio integral que cubre toda una cadena o
cabo de vida en una empresa.
Podríamos parafrasear una máxima
con lo siguiente: Que todo lo que quieras que hagan contigo, hazlo
tu primero con las personas, porque es como sembrar una semilla, y lo que
plantes eso lo recogerás, con éxitos y muchos logros de metas y objetivos a la
hora de emprender o desarrollar una idea de negocio. La palabra servicio o el verbo en
acción servir, es el mejor aliado y compañero en las organizaciones, compañías,
iglesias, negocios, comercios e inclusive a nivel personal; existe una barrera
mental en cuanto al tema, creyendo que el que sirve es menor al que es servido; al contrario, tener una empresa que su punta de lanza sea el servicio y no
simplemente un slogan, o un pendón donde una letra inerte representa la misión la
cual se ha quedado en el pensamiento y en la lectura rápida que se hace al llegar a la empresa, si se es un lector a primera vista.
No hay que ser muy docto en el
tema para implementar políticas y climas, donde se hagan las cosas para que el
mayor recurso que puede potenciar la organización se sienta confortable, donde
la comunicación fluya de manera natural, en todos los niveles y el servicio sea
mas que una norma, un estilo de vida. Si decimos que las cosas nunca podrán
cambiar porque siempre lo hemos hecho de esta manera, nos estamos negando la
oportunidad de innovar e implementar pensamientos que, aunque disruptivos, a la
larga y con insistencia darán resultados y satisfacción, y no ser del colectivo que no se ha atrevido a dar un paso que marque una diferencia
referencial.

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