Uno es multitud: LIDER O JEFE?
LIDER O JEFE?
El
escritor, conferencista y motivador John maxwell, plantea en su libro, 5
niveles de liderazgo “que la posición es el primer escalafón hacia el liderazgo;
siendo la posición lo primero que se obtiene, pero que el liderazgo no se trata
de cargos o de los diferentes títulos que se puedan lograr, dice que se trata
de influenciar, inspirar e invertirse en la gente”.
Ahora, me gusta pensar en las cosas
imposibles con posibilidades y darle
vuelta a la tortilla y ver qué cosas positivas puede tener la parte quemada,
aunque todo el mundo haga leña del árbol caído. Normalmente vemos como se
exponen las diferencias entre un jefe y un líder, las cualidades, los defectos
y paradigmas que marcan positiva o negativamente a ambos, pero me pregunto ¿Qué
pasaría o como impactaría en el ámbito laboral si un Jefe decidiera cambiar a líder
efectivo?, sea por una nueva formación o por volver en sí; comienza a reconocer
a su equipo, reconocerlos, a estimularlos, integrarlos, a delegar el trabajo, a
decir nosotros somos, a que ellos tengan esperanza, en fin se active todo lo
concerniente a un buen líder; ¿porque no dar el beneficio de la duda y encaminar
los esfuerzos hacia ese estrato condenado al apartheid, al cual solo le falta
dar un pequeño paso para ellos, pero un gran paso para un gran mercado de
formación y cambio?, y este no es un problema de edad.
Decir “Nosotros en lugar de Yo”, no sería como un salto de garrocha al atlántico, desde
Europa hasta América, es solo cambio de actitud y allí está lo grande, el reto.
Si un Jefe cambiara a Líder: Ya tiene adelantado algún camino, por ejemplo: Tiene don de mando, que
matizándolo con saber dar consejo, ser empático y guiar a las personas
complementaría un aspecto importante, como aves en formación volando en V hacia
el sur, aspecto importante a la hora de tomar decisiones y marcar un rumbo. Entonces
el jefe comenzaría a gozar de las mieles de la aceptación y borrar el estigma
mediático que lo ha marcado por tener el vaso medio vacío, cuando en realidad
está es medio lleno.
Hablando hipotéticamente del líder; lo describiríamos como una persona que en lugar de
asumir y marcar la pauta, reparte el trabajo y solo espera las estadísticas y
resultados sin ningún sudor ya que según el último taller que hizo, solo debe
sudar el 10% y el resto lo ejecutan los demás, se mantiene en el status más
alto del liderazgo mientras un equipo trabaja bajo presión, no de un Jefe sino
de cuadros de desempeño y curvas expuestas en carteleras o emails internos;
luego se presenta ante sus superiores y les hace una excelente presentación de
su arduo trabajo al cual felicitan, toman fotos exclusivas de la elite, sin oportunidad
a que nadie figure ni haga sombra;
Posteriormente
envía un email personalizado solo del nombre, aunque el mensaje sea el mismo
para todos; (estoy analizando negativa y sesgadamente al “Líder”); le hace
creer firmemente a su equipo que la empresa les pertenece, y el beso de la
muerte es una franela cada 6 meses, una gorra y una taza; no obstante el entusiasmo
es evidente por la calidad, ética y profesionalismo del equipo; hasta que llega
el pay day, contribuyendo esto al caldo de cultivo para futuros ogros,
dictadores y jefes.
Es probable que la parte dorada de la tortilla no haya gustado, pero
si vemos las cosas desde diferentes ángulos nos da la opción de una mayor
objetividad, cuando valoremos a un líder o un Jefe.

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