Uno es multitud: QUE ALGUIEN ME EXPLIQUE POR DIOS!!
QUE ALGUIEN ME EXPLIQUE POR DIOS!!
Así como ven esta expresión la
copié y la pegué y me inspiró; le di
vueltas a esta exclamación que captó la atención de algunos y quizás logró su
cometido. El tema que se plateaba era un gran asombro por el éxodo de
Venezolanos a otras latitudes, y cómo la nacionalidad ha venido a ser un
requisito para optar por nuevas oportunidades y desarrollo profesional, lo cual
se ha convertido en subsistir y seguir a flote. Las opiniones periféricas al
tema también resonaron como alargada de carros de pique y me dieron algunas
luces en amarillo, verde y rojo.
Entre los países con mano
de obra más barata del mundo están
Uganda 0.01$/H, Georgia 0.05$/H, Kirguistán 0.09$/H entre otros, esto según el
portal Perú.com / Rt en español. Cuando una persona deja la zona de confort y
se lanza a una aventura, como Bolívar cruzando los andes y otros, que por algo
están en la historia, no dejamos de admirar tales hazañas. En la península
donde vivo por ejemplo, somos muy apegados a la tierra y nos cuesta salir de
coro la capital hacia adelante y es parte de nuestra idiosincrasia; sin embargo
hemos visto con asombro que las reglas se han roto por circunstancias ajenas a
nuestra voluntad. Pero cuando estás a la puerta del metro en hora pico o entras
o te pasan por encima o viceversa, no te queda de otra; oferta y demanda se llama
ese juego, el vaso de agua en el desierto que cuesta un millón; por supuesto
que nunca faltan los “entendidos” gente que no conocen la palabra empatía, y
solidaridad no les suena.
También están los que andan en
la nebulosa y no terminan de
aterrizar, submarinos con las ventanas abiertas o choferes de gandola con
licencia de vw escarabajo. Los que están claros como el sol son los que
contratan con salarios aún por debajo del sueldo mínimo aprovechando la
ocasión, ganando para sus arcas un dinero mal habido; también se encuentran los
que piensan que les están arrebatando sus oportunidades, son amnésicos de la
historia contemporánea reciente, pensando que el mundo está estático y se
olvidan de la ley de la siembra y la cosecha. Las fronteras solo son paradigmas
que desaparecen cuando miramos con humanidad, proximidad y empatía y como
dirían en alguna parte: hoy por mi mañana por busted.
El equipo de valientes
profesionales con sus razones diversas,
con sus sueños, y abriendo brechas han dejado su alma pegada a la tierra y no
terminan de convencerla a que los siga, pero están viendo lo invisible y esa
esperanza no deja que esos pequeños comienzos con el tiempo se conviertan en
grandes materializaciones. Solo me queda una idea o grupo, son los que apoyan incondicionalmente,
conscientes de sus actos, claros como las estrellas del cielo dan honor a su
país y se colocan del lado de los buenos que merecen nuestro reconocimiento
como latinoamericanos.

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